¿CUÁNDO?
  • Miércoles 8 de agosto
  • 22.45 horas
  • Plaza de las Bárbaras
SOCIAL

     

BIOGRAFÍA

Con más de tres décadas de carrera a sus espaldas, Christina Rosenvinge (Madrid, 1964) es la única artista española que puede presumir de haber sobrevivido al pop adolescente y de haberse convertido en un referente del pop independiente y de la composición jalonada de desencanto y madurez. Icono de la Movida madrileña, su maratoniana carrera en solitario comenzó en 1991. Rosenvinge metamorfosea disco tras disco, su nombre se hace más grande y su rango musical se expande a límites desconocidos. Se rodea de artistas como Lee Ranaldo, Steve Shelley, Benjamin Biolay o Georgia Hubley, con quienes trabaja en varios de sus discos. Tu labio superior (2008) y, sobre todo, La Joven Dolores (2011) se consagraron como discos referentes de la canción alternativa en castellano.

La capacidad compositiva y el talento de la madrileña son los artífices de un legado extenso y admirablemente diverso. En Lo Nuestro (2015), se muestra oscura e introspectiva y suma otra capa musical a todos sus álbumes anteriores. En febrero de 2018 sale a la venta Un hombre rubio, su décimo trabajo en solitario, en el que Rosenvinge se adentra en la fortaleza emocional masculina asumiendo distintas identidades: un padre, un hijo, un amante…

Un espectro recorre Un hombre rubio: es la sombra de un hombre misterioso que dialoga con sus fantasmas mientras busca el Santo Grial y pide protección a los dioses durante la travesía. ¿Cuando una mujer habla de la soledad como emoción universal debería hablar en masculino para incluir a los hombres? La artista habla así de su última creación: “hay otro fantasma más que sobrevuela poderosamente el disco: musicalmente, he seguido la estela de David Bowie. The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars fue el pasadizo que me llevó hasta el mundo del pop a los quince años. Sentí su muerte como una pérdida personal y volví a sus discos”. Y continúa: “De enero a marzo de 2016, durante las últimas semanas de la gira de Lo nuestro, me encerré a componer, escribir y arreglar canciones de forma obsesiva. En apenas cuatro meses envié a la banda las nueve canciones que conforman Un hombre rubio con la idea de entrar a grabar antes de que se enfriara el impulso”.

La grabación se llevó a cabo en el estudio de Dany Richter, su técnico de directo en 2017. Manuel Cabezalí se sitúa en la guitarra y el bajo; Juan Diego Gosálvez, en la batería; y David Tuya Ginzo, a los teclados. Un hombre rubio responde a la energía de tocar en vivo. Está concebido como contrapunto de un directo que ha ganado en contundencia y dramatismo gracias a la larguísima gira de Lo nuestro. Rosenvinge ha tomado las herramientas del rock clásico y las ha puesto al servicio de la poesía más desesperadamente lírica.